Ingrid Valencia, escritora y poeta mexicana
Foto: Lorena Escamilla
Escritora y poeta mexicana, nacida en la Ciudad de México el 26 de febrero de 1983. Se desempeña actualmente como directora de la revista cultural Manzana, Arte & Psique en su país. Hasta la fecha ha publicado un libro de poemas titulado La Inacabable Sombra (2009), del cual leeremos un poema más adelante. Ha sido reseñada en diversas antologías poéticas entre ellas: Del silencio hacia la luz, mapa poético de México (2008) y Anuario de poesía mexicana (2006).
Dejemos que Ingrid nos comente acerca de su trayectoria cultural y literaria través de esta entrevista, y más adelante leeremos uno de sus poemás. Espero que les guste y apoyen su trabajo.
Cuéntanos acerca de tus primeros pasos literarios: Los primeros libros que leíste, los primeros poemas que compusiste…
Siempre hubo libros en casa, libros que forraban las paredes, que se apilaban hasta el techo y que había que reordenar en cada mudanza. Eran los objetos de los que nadie se deshacía. Fui cogiendo de uno a uno, los hurtaba. Desde los ocho hasta los trece años estuve en dos internados distintos, en estas escuelas las tardes se prestan para leer, inventar historias de vida y aprenderse poemas de memoria. Mi “paso literario” fue la libertad, la independencia temprana, el salir con prisa al mundo con la cabeza llena de preguntas; empecé a escribir para escucharme, después decidí hacer de este ejercicio parte de mi cotidianeidad y me acerqué a otros para compartir y cuestionar lo escrito.
Los primeros poemas se quedaron en las servilletas y en la última hoja de los cuadernos.
¿Cuáles son tus musas o tus fuentes de inspiración a la hora de escribir poemas?
¿La inspiración? No lo sé, pero las sombras se intuyen en medio de la noche. Uno reinventa imágenes, les pone nombres ¿qué sería una sombra sin la palabra? o ¿qué la luz sin la ceguera? Hay reconstrucciones milimétricas entre cada frase, posibilidades que se reconstruyen para vibrar en cada línea. La poesía sucede cuando la miramos, no se puede negar aún cuando habite en esa parte negada. La poesía se siente; el poema, a veces. ¿Y las musas?: La duda y el asombro; la distancia y lo abarcable; la imprudencia y la trasgresión; la llama y la nube; la brevedad.
La fuente es un lenguaje interior vibrando todo el tiempo, mientras se camina, se calla o se habla, pero sólo la voluntad y la necedad lo hacen manifiesto. De pronto algo sucede de súbito y el poema queda allí con todo y sus torpezas.
En tu concepto. Para una escritora como tú, tiene mayor reconocimiento artístico ser tenido en cuenta para una antología o tener un libro propio ¿Por qué?
Ser parte de una antología es un buen comienzo, la obra convive con la de otros autores y son voces representativas para quien antologa. La inacabable sombra es un libro que representa una breve selección, una antología personal de poemas escritos en determinada época, fueron escritos entre los años de 2003 y 2008, y elegidos porque se hablan entre sí, son parte de la respuesta a una misma e inabarcable pregunta. Sin embargo, el libro que recién terminé nació todo junto, de golpe, como libro. Para mí esta ha sido una experiencia nueva.
Finalmente el reconocimiento artístico es fruto de tomarse muy en serio cada poema y cada poemario. El prestigio es la suma de muchas entregas.
Cuéntanos brevemente tu labor cultural como directora de la revista Manzana, Arte & Psique ¿Cómo surgió la idea de una revista? ¿Qué podemos encontrar los lectores en cada publicación?
La Manzana surge en el año de 2005 como un espacio para la reflexión, la crítica y la proyección de obra creativa, es una publicación gratuita distribuida en varios estados del país. A lo largo de 29 números han colaborado numerosos artistas, cuya obra destaca en nuestra actualidad.
También se puede leer desde el blog: periodicolamanzana.blogspot.com
La Manzana tiene una historia larga y maravillosa, sus enormes posibilidades ya estaban en mi mente un año antes de que existiera el primer número, pero fue con el apoyo invaluable de varias personas que se hizo posible: La línea editorial fue trazada por el escritor Fernando de León y yo; el mágico y sabio Arturo Suárez, quien lamentablemente falleció hace algunos meses, cuya precisión y conocimiento de la lengua siempre nos orientó, él mantuvo la corrección de originales como nadie. Hay mucha gente querida y cercana a esta aventura: columnistas, colaboradores, artistas plásticos, fotógrafos, corresponsales, patrocinadores y, claro, lectores entusiastas.
En una primera etapa se llamó La Manzana, Cultura sin fronteras y su intención editorial estaba ligada a romper con las fronteras que crean la distancia y las ideologías mal entendidas. Era un grito impreso de rebeldía. Primero tuvo un costo simbólico y muy pronto fue gratuita. Después se llamó La Manzana arte y psique y su diseño cambió pero también su línea editorial, sin perder la rebeldía sostenía un tono más meditado y estético.
Esta publicación nos llevó a la radio: “La Manzana al aire”, programa transmitido durante poco más de un año, desde el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión.
La trayectoria de La Manzana me llena de orgullo porque ha mantenido la honestidad y la inteligencia dentro de sus páginas.
Prefieres escribir a mano o en computadora tus creaciones literarias ¿Por qué?
Llevo conmigo una libreta, hago apuntes sobre las lecturas del día o ciertos hallazgos provocados por una conversación, o lo que veo y siento en momentos específicos. Es un “diario de campo”. Escribo en el procesador de textos cuando tengo al fin la idea o la imagen que es la antesala del poema escrito.
Si viajaras a través de una máquina del tiempo ¿Cuáles serían los cinco escritores latinoamericanos que te hubiera gustado conocer para compartir tu obra?
Ninguno. No en persona. Los escritores en persona siempre defraudamos a los lectores, los libros no, los libros son lo que son y no fallan. Si existiera una máquina del tiempo disponible preferiría viajar a épocas y sitios específicos, caminaría por las calles del pasado y del futuro.
Con la llegada del iPad al mercado tecnológico ¿Crees que los libros del mañana se podrán leer en estos dispositivos? ¿Cómo te imaginas que tus poemas o escritos fueran a leerse allí? ¿Los libros en formato físico tendrían sus días contados?
Sí; el iPad es una herramienta formidable y mis poemas seguirán siendo legibles
. Pero no se ha inventado algo que pueda suplir al libro impreso: la tecnología requiere más tecnología cada vez y un libro solo requiere calma e imaginación.
¿Sueñas con el Premio Nobel de Literatura?: Sólo cuando me lo preguntan.
¿Un libro que hayas tardado mucho tiempo en leerlo?: El mío.
¿Cómo es tu ortografía? (Buena, Regular o Mala): Buena.
¿Tu película favorita?: Muchas: “Una simple formalidad” de Tornatore.
¿Marca de tu actual teléfono móvil o celular?: Nokia
¿Te gustan las telenovelas de tu país?: Nos las veo.
¿Una materia del colegio en la que te fue muy mal?: Educación física.
¿Tomas mucho tequila?: Sí. Pero más Whisky
¿Tu comida favorita?: Las berenjenas.
¿Qué proyectos literarios o culturales estás desarrollando por estos momentos?
He hecho una pausa. He vuelto hacia adentro para replantear mis circunstancias. Leo bastante, observo, respiro y me confundo alegremente.
Durante algunos años me ocupé de varios proyectos; tenía una sed insaciable por aportar algo de mí a la comunidad, a mi ciudad, a mi país, a través de los otros y en conjunto. Es difícil nadar a contracorriente y asfixia ser una minoría. Pero este breve silencio también es una batalla, una que sólo es de mi interés. Hay gente muy creativa a mi alrededor, personas con convicciones con las que voy a trabajar muy pronto. Los proyectos se están gestando y eso me entusiasma.
¿Qué escritores mexicanos, muy cercanos a ti, nos recomendarías a los lectores de La Semifusa?
Gerardo Deniz, David Huerta, Patricia Medina, Tedi López Mills, Mario Bellatin, Natalia Toledo, Pura López Colomé y Armando González Torres.
Intacto
Por: Ingrid Valencia
Certeza es la piel reflejada en el agua
Son las manos que navegan en lo profundo
hasta que alguno niegue el horizonte
sentado en la piedra blanca de la vejez
Aún hay tiempo para nombrar
bajo la montaña
la luz que se escurre en el polvo
Los árboles fugaces
comienzan a teñir el paisaje
de afiladas grietas como venas en la noche
La ciudad se repite
con su constelación hostil de ojos
negando el pulso del sol en las sienes
También
el amanecer
se conserva intacto
contra el mar.
Fuente: La inacabable sombra (Literalia Editores, 2009)
- Blog Oficial de Ingrid Valencia
- Perfil de Ingrid Valencia en Afinidades Electivas México
- Perfil de Ingrid Valencia en RIEPA
- Nota de Ingrid Valencia en Devrayativa
Intacto
Certeza es la piel reflejada en el agua
Son las manos que navegan en lo profundo
hasta que alguno niegue el horizonte
sentado en la piedra blanca de la vejez
Aún hay tiempo para nombrar
bajo la montaña
la luz que se escurre en el polvo
Los árboles fugaces
comienzan a teñir el paisaje
de afiladas grietas como venas en la noche
La ciudad se repite
con su constelación hostil de ojos
negando el pulso del sol en las sienes
También
el amanecer
se conserva intacto
contra el mar.
De La inacabable sombra (Literalia Editores, 2009)






























Hola Ingrid, me gusta mucho este blogs y todo lo que haceS, te deseo mucha suerte en todo y te invito a ver mis letras ya que tu opinión para mi es importante….saludos
Patricia Palleres de Argentina (escritora y locutora)